La Comunidad de Madrid ha vuelto a bonificar parte del Impuesto de Patrimonio a los altos patrimonios, con una cifra condonada de 732 millones de euros en 2024, un 20% más que el año anterior. Esta medida, impulsada por la presidenta Isabel Díaz Ayuso, beneficia a unas 24.000 personas que se ahorran una media de 30.000 euros cada una.
La decisión se produce después de que el Tribunal Constitucional tumbara el recurso del Partido Popular contra el Impuesto Solidario a las Grandes Fortunas, un tributo estatal diseñado para que los ricos paguen aunque su comunidad autónoma no grave el patrimonio. Ante ese revés, el gobierno madrileño modificó su impuesto autonómico para que los contribuyentes con patrimonios superiores a tres millones de euros paguen lo mínimo posible, pero sin ceder recaudación al Estado.
Una estrategia fiscal que se mantiene
Hasta 2023, la hacienda madrileña bonificaba al 100% el Impuesto de Patrimonio, lo que ha permitido al PP perdonar más de 10.000 millones de euros a los altos patrimonios desde 2012. Con la llegada del impuesto estatal, la Comunidad de Madrid ajustó su normativa para incluir una bonificación equivalente a la diferencia entre ambos tributos, de modo que los patrimonios de entre uno y tres millones de euros siguen libres de pagar.
En el año fiscal 2023, la recaudación madrileña por este impuesto pasó de cero a 613 millones de euros, pero a la vez se perdonaron otros 612 millones a algo más de 12.000 personas. Los datos publicados por la Agencia Tributaria para 2024 muestran una tendencia similar, con un aumento de la cifra condonada hasta los 732 millones.
La cuantía perdonada en 2024 equivale a unos 30.000 euros de media por cada uno de los aproximadamente 24.000 beneficiarios. Esta política fiscal contrasta con las carencias que denuncian distintos colectivos en la región, como la falta de becas comedor en las escuelas, el recorte del presupuesto de las universidades públicas o la escasez de médicos de familia y pediatras en la sanidad madrileña.
Mientras tanto, los millonarios en España han vuelto a crecer un 18% en 2024, según los datos de la Agencia Tributaria, lo que refuerza el debate sobre la progresividad fiscal y el tratamiento de las grandes fortunas en la Comunidad de Madrid.
