Ayuso admite que su equipo decidió comprar el ático de Chamberí

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha confirmado que fue su equipo quien tomó la decisión de adquirir el polémico ático en el barrio de Chamberí. En una entrevista en Cuatro, Ayuso ha declarado: "Fue de mi equipo, pero a mí no me pareció mal". La operación, ejecutada en abril, sigue rodeada de incertidumbre sobre su origen y justificación.

Justificación y dudas

Ayuso ha explicado que la compra se propuso para cubrir necesidades temporales derivadas de las obras de reforma en la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia autonómica. "Propusieron que, teniendo en cuenta que tenemos que hacer unas obras de reforma (...) temporalmente podríamos destinar ahí el despacho", ha señalado. Sin embargo, la documentación publicada la semana pasada, que consta de 224 folios, no aclara el origen de la decisión y comienza cuando la empresa pública Planifica Madrid ya negociaba la adquisición.

El consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, ha ofrecido versiones contradictorias. Primero afirmó que la compra se hizo "a petición" de su Consejería, aunque no hay constancia escrita. Después, aseguró que no fue un "encargo" sino parte del trabajo habitual de Planifica Madrid. Estas declaraciones no han disipado las dudas sobre el proceso.

Venta fallida y nuevo intento

El 30 de julio, la Comunidad anunció que vendería el ático y destinaría los fondos a la reconstrucción de la Sierra Oeste. Se publicó una licitación que quedó desierta, por lo que esta semana el inmueble se ha puesto a la venta por segunda vez, con un precio de salida de 6,7 millones de euros. La operación inicial, revelada por El País, ha generado un intenso debate político.

Ayuso ha defendido la gestión patrimonial de la Comunidad: "Nosotros tenemos todo tipo de inmuebles en la Comunidad, unos se venden, se van comprando... y vamos gestionando un patrimonio que es pequeño, en proporción a lo que significa la Comunidad de Madrid". A pesar de sus explicaciones, la confusión persiste y la oposición sigue exigiendo responsabilidades.

El ático, ubicado en Chamberí, sigue siendo el centro de una controversia que cuestiona la transparencia en la gestión de la presidenta madrileña. Con la nueva venta en marcha, se espera que la operación se resuelva en las próximas semanas, aunque las críticas no cesan.