Aranceles de Trump empujan a empresas de EE.UU. a trasladarse a Canadá

Los aranceles impuestos por la administración Trump están llevando a algunas empresas estadounidenses a trasladar su producción a Canadá, donde encuentran menores costes y acceso preferencial a mercados internacionales. Este movimiento inverso contrasta con el temor de que fabricantes canadienses se muden al sur.

Canadá se ha convertido en un destino más atractivo para compañías que venden a nivel global, gracias a sus acuerdos de libre comercio y a unos costes operativos más bajos. Entre las empresas que miran hacia el norte se encuentra Wildlife Acoustics, con sede en Massachusetts, que fue reconocida con el premio presidencial 'E' a las exportaciones en 2024.

Wildlife Acoustics y su apuesta por Ontario

Durante casi dos décadas, el fundador y CEO de Wildlife Acoustics, Ian Agranat, se enorgulleció de que sus equipos de monitoreo de sonidos de aves, insectos, anfibios y murciélagos se fabricaran íntegramente en Nueva Inglaterra y se vendieran en 200 países. Sin embargo, los aranceles de Trump han obligado a la compañía a comenzar a trasladar su producción a Canadá en 2026, con planes de mover la mayor parte al norte el próximo año.

"Es una elección triste, ¿verdad? A veces hacemos cosas porque tenemos que hacerlas", dijo Agranat. "Desde el punto de vista empresarial, es lo correcto en estas circunstancias. Es lo mejor para nuestros clientes, empleados y nuestro negocio".

Desde que Trump lanzó una nueva ronda de aranceles en enero, los costes de los materiales importados, como componentes electrónicos, aluminio y plásticos, han aumentado. Esto erosiona la ventaja competitiva de Wildlife Acoustics frente a competidores extranjeros que no enfrentan tales presiones.

El mercado estadounidense representa solo un tercio de las ventas de la compañía, que exporta a Europa, Reino Unido, Sudáfrica, Australia, Asia y Sudamérica. Además, en marzo de 2025, Ontario prohibió a empresas estadounidenses participar en licitaciones provinciales como represalia, poniendo en riesgo a uno de sus principales clientes.

Reducción de costes y acceso a mercados

Agranat explicó que fabricar en Canadá permite reducir los costes en casi un 30% en comparación con la producción doméstica en EE.UU. Los acuerdos de libre comercio de Canadá con Europa, Australia y otros mercados clave hacen que sea más barato y competitivo producir allí y exportar al mundo.

Este año, Wildlife Acoustics probó la fabricación de su Song Meter Micro 2, un grabador acústico capaz de capturar hasta 280 horas de sonidos de vida silvestre, en Markham, Ontario. La prueba fue exitosa, y Agranat planea trasladar la producción de sus cuatro productos principales a Markham en 2027, manteniendo solo una pequeña parte en EE.UU. para clientes domésticos.

"Si la mayor parte de nuestro negocio está fuera de EE.UU. y es más caro debido a los aranceles autoinfligidos construir cosas en EE.UU., eso no nos anima a construir más cosas allí", afirmó Agranat. "Es contraproducente".

Otras empresas siguen la misma tendencia

Howell Ski Bindings, una empresa de Vermont que desarrolla fijaciones de esquí para reducir lesiones de LCA, también está considerando mudarse a Quebec. Su presidente, Rick Howell, planea fabricar sus productos, cuyo lanzamiento está previsto para 2029, en la provincia canadiense.

"Siento firmemente que mi empresa estará mejor en Quebec que en EE.UU.", dijo Howell. "Y soy un orgulloso ciudadano estadounidense". Howell citó los acuerdos de libre comercio de Canadá con países europeos y Japón, que representan la mayoría de las ventas mundiales de fijaciones de esquí, y la calidad de los subcontratistas quebequenses.

El creciente boicot a productos estadounidenses en países como Suiza también influye. Howell cree que fabricar en Quebec podría facilitar la confianza de los clientes. "Creo que mucha gente podría estar teniendo demasiadas esperanzas en las elecciones de mitad de mandato", dijo. "No puedo apostar mi negocio a eso".

Contexto y perspectivas

Aunque Wildlife Acoustics se mueve contra la corriente predominante, según una encuesta de KPMG de julio de 2026, el 29% de los fabricantes canadienses ya había movido parte o toda su producción a EE.UU., y otro 13% planeaba hacerlo. Sin embargo, Agranat cree que otras empresas estadounidenses podrían estar considerando pasos similares para mitigar riesgos.

Daniel Tisch, presidente y CEO de la Cámara de Comercio de Ontario, no se sorprende de que las empresas estadounidenses "voten con sus pies". Señaló que es lógico que las empresas se reorganicen en mercados más estables y predecibles, y Ontario ha demostrado ser un destino atractivo por su acceso a mercados globales, mano de obra cualificada e inversión en industrias avanzadas.

"Cuando miras hacia atrás, la historia de EE.UU. es de oportunidad. Cuando miras hacia adelante, la historia de EE.UU. es de riesgo", dijo Tisch. La información disponible no detalla más casos específicos, pero sugiere que la tendencia podría ampliarse.