La humorista vasca Ane Lindane está a la espera de juicio por una denuncia de escarnio interpuesta por la asociación ultracatólica Abogados Cristianos. El origen: su actuación en euskera en una iglesia durante el festival Euskal Herria Zuzenean (EHZ) de 2025, donde escenificó una parodia de la película El exorcista. Desde entonces, ha sufrido amenazas de muerte y una campaña de acoso digital que, según denuncia, forma parte de un ataque más amplio contra la libertad de expresión.
De la actuación a la denuncia
Lindane actuó en el interior de una iglesia de titularidad pública en el Estado francés. Durante el monólogo, subió a la mesa del altar y, recordando la escena mítica del filme, exclamó: «Mira lo que ha hecho la cochina de tu hija». El público, adulto y en un contexto festivo, reaccionó con risas. Sin embargo, al difundirse imágenes en redes sociales, comenzaron las amenazas en castellano y francés. Un cura argentino intervino en el debate digital asegurando que la cómica estaba «infestada de miles de pequeños demonios». La filtración de su número de teléfono desató amenazas explícitas de violencia física.
La denuncia de Abogados Cristianos, presidida por Polonia Castellanos, llegó en noviembre de 2025. En verano de 2026, Lindane recibió la citación judicial. La humorista califica el escrito de «delirante», ya que en él se la describe como «la vasca y cómica Ane Lindane» y se afirma que es de Barakaldo, cuando nació en Cruces. Para costear los gastos legales, puso en marcha una campaña de crowdfunding que recaudó 6.000 euros, superando el objetivo de 5.000. El dinero se destinará a sufragar su defensa y a crear una caja de resistencia para otras personas denunciadas por grupos ultraconservadores.
Un ataque a la libertad de expresión
Lindane interpreta la denuncia como «un ataque fascista a la libertad de expresión y a la libertad de creación». Subraya que se trata de una cómica feminista de izquierdas que actuó en euskera en un festival para promocionar el euskera, lo que añade una dimensión euskerófoba, machista y fascista. Denuncia también la falta de apoyo de ciertos sectores de la izquierda vasca: «Desde la euskal komedia ha habido un sonoro concierto de grillos entre cómicos vascos de izquierdas y abiertamente militantes». Solo figuras como Fermín Muguruza o Ana Goitia le han mostrado su respaldo.
El proceso judicial ha tenido un fuerte impacto en su salud. Lindane ha sufrido herpes labiales y un zóster que le afectó la cara y le provocó temor a quedarse ciega. A pesar de ello, continúa subiéndose a los escenarios. Reivindica una «comedia punk» que no busca resultar cómoda y denuncia que, para ser considerada una mujer problemática, basta con no ignorar los problemas que la rodean. «¿Crees que la polémica me favorece? Estoy agarrando fuerte el volante y direccionándolo para que me perjudique lo mínimo. Pierdo trabajos y amistades. No hay un beneficio, es militancia», afirma.
La humorista también ha lanzado una serie titulada Exponiendo fachirulos, en la que exhibe los insultos que recibe en redes sociales. Considera que estas denuncias no buscan una condena, sino «el desgaste, el señalamiento y la destrucción de tu imagen pública». Mientras espera la fecha del juicio, anuncia que cuando se conozca «vamos a montar un cristo».
