El director ejecutivo de Anthropic, Dario Amodei, ha lanzado una acusación sin precedentes contra el sector que él mismo lidera: durante años, la industria de la inteligencia artificial engañó al público sobre los riesgos reales de esta tecnología. En una entrevista concedida al programa Sunday Morning de CBS, Amodei aseguró que "existen peligros reales" y que su empresa, Anthropic, nunca participó en ese ocultamiento, pero gran parte del sector sí lo hizo.
Sus declaraciones llegan después de que el sábado publicara un ensayo en el que instaba a la industria a adoptar "un ritmo más lento" ante los crecientes riesgos de seguridad. La postura de Amodei fue secundada por rivales como Sam Altman, de OpenAI, y Elon Musk, de xAI, un hecho insólito en un sector tradicionalmente competitivo.
Un dilema geopolítico y ético
Amodei identificó como "el dilema más duro" del debate el hecho de que, si Estados Unidos ralentiza el desarrollo de la IA, China podría seguir avanzando en la tecnología. A pesar de ello, rechazó una "prohibición completa" porque, argumentó, eso impediría obtener beneficios como curas médicas y, además, la tecnología se desarrollaría en otros países, incluidos regímenes autoritarios.
El ejecutivo también expresó su incomodidad ante el hecho de que sean empresas privadas, y no gobiernos democráticamente elegidos, quienes controlen una herramienta tan poderosa. Por eso pidió una "combinación de gobiernos democráticos" que ejerzan una gobernanza conjunta y supervisen a las compañías de IA.
"Si construimos de la manera correcta (la IA), creo que la probabilidad de que ocurra algo malo es muy baja. Si construimos de la manera incorrecta, la probabilidad de que ocurra algo malo es muy alta", advirtió.
En su ensayo, Amodei había señalado riesgos concretos como ciberataques, bioterrorismo, pérdida de control de los sistemas de IA y disrupción económica. Sin embargo, en la entrevista matizó que la solución no pasa por frenar por completo la tecnología, sino por regularla y desarrollarla con salvaguardas.
La polémica suscitada por sus declaraciones coincide con el debate político en Estados Unidos. El presidente Donald Trump y el líder de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, han sostenido que el desarrollo de la IA debe continuar para evitar que China asuma el liderazgo tecnológico.
El debate sobre el ritmo y los límites de la inteligencia artificial sigue abierto, con posturas encontradas entre quienes priorizan la seguridad y quienes temen perder la carrera tecnológica frente a potencias autoritarias.
