Alerta: no compres cápsulas de heces para la microbiota, no es seguro

La Organización Nacional de Trasplantes (ONT) y la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (SEIMC) han lanzado una advertencia sobre los riesgos de adquirir cápsulas de heces para mejorar la microbiota fuera de los canales sanitarios establecidos. El creciente interés por la microbiota intestinal ha favorecido la aparición de un mercado de venta de estos productos desde particulares, considerado muy peligroso por los expertos.

Los especialistas subrayan que el hecho de que un producto se presente como “natural”, “seguro” o procedente de un “donante sano” no garantiza que esté libre de riesgos. Por ello, recomiendan no comprar cápsulas o preparados de microbiota fecal a través de Internet, redes sociales o particulares, ni utilizarlos por iniciativa propia.

El trasplante de microbiota fecal: una técnica médica con controles estrictos

El trasplante de microbiota fecal (TMF) es una técnica médica que consiste en administrar a un paciente materia fecal procedente de un donante previamente seleccionado y evaluado. Antes de su utilización, el material debe someterse a diferentes procesos de control, preparación y conservación. Esta técnica ha demostrado su utilidad en determinados pacientes con infecciones recurrentes por Clostridioides difficile, una bacteria que puede provocar infecciones intestinales graves.

La diferencia entre un procedimiento médico controlado y un preparado adquirido por canales no autorizados es fundamental. La selección y evaluación del donante, el cribado de agentes infecciosos, los análisis microbiológicos, el procesamiento, la conservación y la trazabilidad son algunas de las medidas destinadas a garantizar la seguridad del paciente.

Sin estos controles, una persona aparentemente sana podría ser portadora de microorganismos capaces de provocar una infección en quien recibe el preparado, incluidas bacterias resistentes a determinados antibióticos.

Un campo de interés creciente, pero con riesgos

Las autoridades sanitarias insisten en que la materia fecal destinada a ser administrada a otra persona no puede considerarse un suplemento alimentario, un probiótico ni un producto de consumo convencional. La microbiota fecal se encuentra sometida a un marco específico de seguridad y calidad dentro de las sustancias de origen humano, con requisitos destinados a minimizar los riesgos para los receptores.

En España, organismos como la AEMPS y la ONT han establecido criterios para garantizar que estos procedimientos se realicen bajo condiciones adecuadas.

La advertencia de los especialistas no significa que el trasplante de microbiota fecal carezca de utilidad. Al contrario, se trata de un campo que despierta un enorme interés científico y que cuenta con evidencia para determinadas indicaciones clínicas concretas. El problema aparece cuando los resultados obtenidos en contextos médicos controlados se trasladan a productos elaborados de forma particular y se comercializan como una solución para múltiples enfermedades sin que exista una base científica suficiente ni supervisión profesional.

El mensaje de la ONT y la SEIMC es claro: no comprar ni consumir preparados de microbiota fecal obtenidos fuera de los canales sanitarios autorizados. Que se presenten en forma de cápsulas o que supuestamente procedan de un donante sano no elimina los riesgos asociados a la posible transmisión de microorganismos.

La microbiota puede convertirse en una herramienta terapéutica de gran valor, pero su utilización debe realizarse con selección rigurosa de donantes, controles microbiológicos, trazabilidad y supervisión médica. En este terreno, recurrir a un producto sin garantías puede convertir una prometedora alternativa terapéutica en un riesgo innecesario para la salud.