Propietarios de determinadas unidades del Tesla Model Y ensambladas en la planta de Berlín y equipadas con batería estructural de BYD están encendiendo las alarmas. Taxistas y talleres independientes españoles advierten de una serie de averías graves que dejan los vehículos inmovilizados durante meses a la espera de un recambio que no llega. La situación afecta especialmente a profesionales que dependen del coche como herramienta de trabajo.
Esperas interminables y falta de recambios
Uno de los casos más llamativos es el de Guillermo, un taxista de Sevilla que compró su Model Y en 2024. La batería falló con apenas 74.000 kilómetros recorridos. Desde el 20 de agosto permanece a la espera de una batería nueva y, según relata, Tesla no le ha proporcionado una fecha concreta para recibirla. El propietario asegura que ocupa aproximadamente el puesto 230 de una lista de espera que, según le comunicaron, podría abarcar toda España.
Los talleres que han denunciado la situación, a través del canal de JCTaxiElectrico, señalan que en Madrid ya conocen varios casos de taxis y vehículos VTC afectados, y mencionan incidencias similares en Barcelona y otras ciudades. El problema no es solo el coste de la reparación, sino el tiempo que el vehículo permanece parado, lo que supone un grave perjuicio económico para los profesionales.
Batería estructural: reparación compleja
La particularidad de estas unidades radica en su pack de batería estructural, que forma parte de la propia estructura del vehículo en lugar de ser un conjunto desmontable con facilidad. Tesla contempla procedimientos oficiales para retirar y sustituir estos packs, pero los talleres independientes aseguran que no existe una reparación consolidada a nivel de componente para este tipo concreto. En los casos graves, la única alternativa es sustituir el pack completo.
La disponibilidad de estas baterías de sustitución parece limitada. Los talleres advierten de que algunos propietarios reciben plazos de varios meses y desaconsejan aceptar promesas de reparaciones rápidas sin garantías. Además, preocupa la posibilidad de recibir una batería procedente de otro vehículo siniestrado que pueda presentar el mismo problema, aunque estas afirmaciones no han sido verificadas de forma independiente.
Posibles causas y recomendaciones
Los profesionales apuntan a las elevadas temperaturas y a las grandes demandas de energía como posibles factores que contribuirían a las averías, especialmente en vehículos sometidos a un uso intensivo, con muchas cargas rápidas y jornadas casi continuas. No obstante, subrayan que se trata de una explicación basada en los casos observados y no de una causa confirmada oficialmente por Tesla.
Como medida preventiva, los talleres recomiendan evitar exigir grandes cantidades de potencia cuando la batería está muy baja y prestar atención al sistema de refrigeración, manteniéndolo limpio y comprobando que el vehículo evacua correctamente el calor generado, sobre todo en los meses más calurosos.
Por ahora, no hay constancia pública de que Tesla haya reconocido un fallo generalizado de fabricación en estas baterías estructurales de BYD. La preocupación entre los propietarios está llevando a algunos afectados a organizarse para recopilar casos y estudiar posibles reclamaciones conjuntas, tomando como precedente la solución que la compañía ofreció en el pasado para las antiguas unidades multimedia. El caso permanece bajo seguimiento.
