Airbus afronta una nueva huelga por el teletrabajo y la pérdida de poder adquisitivo

La plantilla de Airbus en España se prepara para una posible huelga indefinida, en un conflicto que estalló por el teletrabajo y que ha destapado una ola de insatisfacción más profunda. Este lunes, los trabajadores debaten en asambleas si secundan los paros a partir del martes 25, tras una semana de negociaciones en el SIMA.

El conflicto, iniciado este verano, ha superado las expectativas de la dirección y de los propios sindicatos. La reducción del teletrabajo anunciada en junio fue "la gota que colmó el vaso", según fuentes sindicales, pero detrás hay un malestar mayor por los salarios y otras condiciones laborales.

Beneficios récord y pérdida de poder adquisitivo

Airbus atraviesa un momento de beneficios históricos: en 2025 ganó 5.221 millones de euros, un 23% más que el año anterior, y en el primer trimestre de 2026 elevó sus ganancias un 47% hasta los 2.243 millones. Sin embargo, la plantilla ha visto cómo sus salarios subían por debajo de la inflación, perdiendo poder adquisitivo.

"Airbus está en la mejor situación de su historia", subraya Gustavo Retamosa, portavoz de CGT en Airbus Getafe. "Mientras su competidor Boeing está bastante mal, Airbus tiene beneficios récord año tras año", añade. El auge de los pedidos de Defensa explica en parte estas cifras.

Además, los trabajadores denuncian el deterioro de otras condiciones pactadas en convenio, como el recorte del complemento por enfermedad, y decisiones unilaterales de la empresa, como la imposición de las vacaciones. "La gente ha dicho basta, hasta aquí", afirma Retamosa, que describe un "movimiento social de los trabajadores" que ha obligado a los sindicatos a convocar la huelga.

Negociaciones y propuestas de Airbus

En la última semana, Airbus ha lanzado varias propuestas a los sindicatos convocantes (UGT, CGT y Útil), que se sentaron a negociar el viernes en el SIMA. La multinacional se ha abierto a garantizar el IPC en las subidas salariales y a acelerar la recuperación del poder adquisitivo, según fuentes de CGT y UGT.

Otras reclamaciones quedan abiertas a futuras negociaciones a partir del día 25. Los mediadores han propuesto suspender la huelga para facilitar el diálogo, y Airbus insiste en negociar en "un clima de calma y paz social". Estas cuestiones se llevarán a las asambleas del lunes, que serán clave para decidir si se reanudan los paros.

La empresa ya reconoció la "fuerte expresión de insatisfacción" y afirmó que "tomaba nota". Además, ha implicado al CEO global, Guillaume Faury, que formó un grupo de cuatro directivos para gestionar la crisis. También ha contratado al bufete Baker McKenzie para liderar las conversaciones y ha relevado al director de RRHH en España, Antonio Lasaga, tras más de 10 años en el cargo.

Movilización histórica y desafección sindical

La huelga de julio, que se alargó más de 20 días, tuvo un seguimiento superior al 90% en varias jornadas, según los sindicatos, que la califican de "histórica". La empresa no ha dado cifras, lo que desde la parte sindical se interpreta como un reflejo del éxito de la movilización.

El conflicto también ha evidenciado una brecha entre la plantilla y los sindicatos. La movilización surgió de un grupo de Telegram de trabajadores "enfadados" que exigían acción, y los sindicatos se fueron sumando después. El preacuerdo firmado por CCOO, SIPA y ATP fue rechazado por los trabajadores en una ajustada votación, con casi un 50% de noes y un 46% de síes.

"En esta huelga los trabajadores mandan y los sindicatos obedecen", señala un empleado de Getafe bajo nombre ficticio. La gestión del preacuerdo, firmado antes de consultar a las asambleas, fue tachada de "traición" por varios trabajadores. Desde CCOO reconocen cierta "ruptura" o "malestar" y anuncian un "análisis muy profundo" de la situación.

Próximos pasos

Todas las miradas se vuelven a las asambleas del lunes, donde los sindicatos convocantes expondrán las medidas de Airbus y la apertura a la negociación. La plantilla decidirá si se inicia la huelga indefinida. Mientras, desde CGT advierten del impacto económico: "Esto puede hacer un roto millonario por día", sostiene Retamosa, que recuerda que en Francia y Alemania "nos están mirando muy de cerca".

La información disponible no permite anticipar el resultado de las asambleas ni el alcance de los paros, pero el conflicto ha puesto en evidencia una crisis profunda en la relación entre la plantilla y la dirección de Airbus en España.