La mayor manifestación por la vivienda celebrada en Madrid en los últimos años ha desembocado en una acampada en la Puerta del Sol. Cientos de personas han instalado una decena de tiendas de campaña en el epicentro del 15M, desafiando la posibilidad de desalojo y exigiendo soluciones urgentes ante la crisis habitacional. La protesta, convocada tras el desahucio de Maricarmen, presiona a los partidos políticos para que aprueben medidas efectivas antes del Consejo de Ministros del martes.
Un llamamiento a quedarse en Sol
Al grito de "Todas a Sol a luchar, compañeras", el Sindicato de Inquilinas puso fin a una marcha que, según la organización, congregó a 300.000 personas, aunque la Delegación del Gobierno redujo la cifra a 25.000. El llamamiento a acampar fue secundado de inmediato por varios cientos de asistentes, que a las 21:30 comenzaron a levantar tiendas de campaña frente a la Casa de Correos, sede del Gobierno de Ayuso. "Queremos quedarnos en Sol, así que vamos a expandirnos por toda la plaza para que no nos puedan echar", declaró uno de los organizadores megáfono en mano.
La acampada, que de momento transcurre sin presencia policial en los alrededores, pretende resistir al menos hasta el martes, cuando el Consejo de Ministros podría aprobar el llamado Decreto Maricarmen. Los participantes exigen que este paquete incluya la paralización de los desahucios y medidas ambiciosas contra la especulación inmobiliaria, como la conversión de todos los contratos de alquiler en indefinidos.
Testimonios de una crisis habitacional
Entre los acampados se encuentran Irene (28 años) y Pablo (37), decididos a quedarse "esta noche y las que hagan falta". Ambos consideran que la situación de la vivienda en Madrid es insostenible y que el desahucio de Maricarmen ha sido la gota que colmó el vaso. Pablo relata su propia experiencia: "Yo hasta hace poco vivía con cinco personas y dos perras, en el centro. Me he tenido que mudar a un barrio periférico a 40 minutos del trabajo en metro o en bus, si tengo suerte. Sigo compartiendo piso".
Las demandas del Sindicato de Inquilinas incluyen medidas estructurales para impedir los desahucios, una reforma de la Ley de Arrendamientos Urbanos para regular los alquileres por temporada y por habitaciones, la congelación de los precios actuales, la aprobación de prórrogas efectivas y la renovación automática de todos los contratos para que pasen a ser indefinidos.
La jornada de protesta comenzó con una manifestación que recorrió durante dos horas las calles de la capital en solidaridad con Maricarmen, desahuciada el pasado miércoles. La movilización busca elevar la presión sobre los partidos políticos en la recta final de la negociación de un paquete de medidas urgentes de vivienda.
La acampada en Sol continúa a la espera de acontecimientos, mientras los organizadores no han fijado un horizonte temporal definido. La decisión sobre un posible desalojo depende de la Delegación del Gobierno, que esta semana ha abierto una investigación por la actuación policial durante el desahucio de Maricarmen y por el uso de pelotas de goma para disolver una manifestación pacífica.
